Pasaba el tiempo y mi corazón se aceleraba más y más al
verte, tanto que hasta me dieron ganas de gritarlo al mundo entero lo que
sentía por ti.
El momento se acercaba y mis nervios me tenían comida la
cabeza era aquel 1 de julio (Final de la Eurocopa) donde estaba dispuesto a decirte lo que
sentía por ti y nada ni nadie podía estropearme ese momento, el único problema
era la distancia…
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