Estos 5 dias se me estaban haciendo interminables, toda mi obsesión era poder abrazarla y besarla, incluso la última tarde de su llegada no salí ni a la calle.
Llego el momento de su llegada, por la mañana ella tubo que estar de limpieza en su casa y por la tarde nos veiamos, pero lo único malo era que me tenia que ir a casa de mi abuela e incluso esa misma tarde le dije a mi madre que empecé a salir con ella, una vez en casa de mi abuela, yo y mi hermana estabamos desesperados, a las ocho de la tarde, otra vez los nervios me comían por completo y a la entrada en montequinto la vi de camino a nuestro punto de encuentro...
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